Artículo de la entrenadora Ana Belén Alvaro publicado en la página web https://www.fbcv.es .
Recientemente participé en un Clínico basado enteramente en el Minibaloncesto, ya través de estas líneas me gustaría compartir con todas las ideas y reflexiones que expuse sobre cómo debería entrenar en esta categoría, una de mis favoritas y que es fundamental para el crecimiento futuro de cualquier jugador-a. En el mundo del Minibaloncesto nunca es necesario dar nada por supuesto. La capacidad que tienen estos niños que forman nuestro grupo de baloncesto debe ser para nosotros los entrenadores esta incógnita que debe mantenernos alerta en nuestras planificaciones y en nuestros entrenamientos. Son ellos quienes a veces marcan el ritmo del aprendizaje. Leemos libros que queremos que nos lleven a darnos la solución de cómo entrenar y qué entrenar. Soy de la opinión que es necesario observar, probar, improvisar, inventar, adaptar y ser creativos con los más pequeños.
Con este artículo quiero compartir mis pensamientos y creencias de qué herramientas puedo dar yo al jugador para que pueda comprender el porqué de una decisión y no otra. Cuando ya ha comprendido ejecutará con conocimiento de causa y ese “entrenamiento” de la mente hará que en su desarrollo tome decisiones no al azar, sino sabiendo el porqué las toma. Unas veces serán acertadas y otras equivocadas, pero esto forma parte de su crecimiento como jugador y eso es lo que nosotros los entrenadores debemos ayudarle.
El debate de qué es antes si la Técnica o la Táctica creo que ya es un tema que se va quedando atrás en el baloncesto moderno. El baloncesto se ha hecho más rápido, ocurren más cosas en pocos segundos. Hoy en día, el baloncesto es más físico, se corre más, se salta más, se tiene más fuerza. Por eso, debemos ser capaces de provocar desde los entrenamientos miles de situaciones que sean lo más parecidos al juego real de ahora. Ser capaces de leer en un momento y decidir en segundo.
En Minibasket debemos tener en cuenta dos aspectos muy importantes: las características del juego y qué es lo que normalmente hacen los jugadores con respecto a él.
Ej1. La defensa en minibaloncesto se basa en el 1×1. ¿Cómo defienden los jugadores en edad benjamín si no les damos ningún tipo de indicación? ¿Cómo colocan el cuerpo?
Ej2. Puede. ¿Con qué mano brinca normalmente el jugador? ¿Cómo lo hace? ¿Mira la pelota? Ahora pongo un obstáculo, un impedimento. ¿Bota igual? ¿Cómo lo hace? A partir de ahí yo preparo mis ejercicios. Qué puedo hacer para que mi jugador no mire la pelota en una situación más parecida al juego real.
La parte más difícil del baloncesto es esa que nos concierne ahora. Jugar pensando. Yo terminé mi carrera a los 33 años y aún jugaba con jugadoras a las que les suponía un gran esfuerzo pensar en la pista porque no estaban acostumbradas. Se movían por inercia. Por hábitos adquiridos. Hábitos relacionados con un gesto técnico, que estos hay que tenerlos y potenciarlos, pero también potenciar la lectura de cuándo utilizarlos. Un ejemplo de una situación que todavía sucede mucho. Movimiento sin pensar: jugadora que siempre está acostumbrada a que cuando le pasan al palo medio, ella se da la vuelta hacia el centro para hacer ese medio gancho que tanto le ha costado adquirir para que le salga automático. Situación pensante: cada vez que hago este movimiento me defienden de forma determinada. ¿Qué problemas encuentro? ¿Qué puedo hacer?
En el largo proceso de construcción de hábitos en Minibaloncesto, debemos diferenciar la categoría Benjamín y Alevín. En edad Benjamín se iniciará sobre todo la creación de hábitos de ejecución orientados a que los jugadores vean cuáles son las dificultades que se les presentan para buscar soluciones. En edad Alevín las situaciones de juego se van complicando más y el jugado