Artículo publicado en la página web https://tubaloncesto.es/
Las fases sensibles son períodos limitados y terminan cuando el organismo no reacciona más “en forma sensible” a determinados estímulos. Son etapas relativamente cortas del proceso evolutivo en las que es aconsejable estimular determinadas capacidades.
Fases Sensibles: Algunas definiciones
«Periodos donde existe una entrenabilidad muy favorable para una capacidad motora.» (R. Winter)
«Periodos del desarrollo durante los cuales los seres humanos reaccionan de forma más intensa que a otros períodos frente a determinados estímulos externos, dando lugar a los efectos correspondientes.» (R. Winter)
Los conocimientos científicos que nos brindan otras disciplinas como la Psicología Evolutiva y otros dicen que la evolución motora no es biológicamente lineal sino irregular.
Hay períodos en los que los niños evolucionan lentamente y otros en los que evolucionan rápidamente a nivel morfológico y funcional. Esto tiene que ver con la edad, las condiciones de vida y las particularidades individuales. Al finalizar estos períodos de evolución rápida existen condiciones especialmente favorables para la estimulación de las capacidades motoras; estas etapas se llaman “Fases sensibles”.
Para desarrollar motriz y deportivamente los niños en primer lugar es necesario alcanzar un determinado nivel de capacidad. Luego adquirir niveles más elevados de esa capacidad. Existe un progreso evolutivo, que en ciertas edades alcanza un determinado nivel motor sobre cuya base se estimulan otras capacidades.
Fases Sensibles: Periodos Sensibles
Es poco probable determinar con exactitud los inicios y la finalización de los períodos sensibles. Cada día se conoce más sobre el cuerpo, el desarrollo y esto nos permite trabajar mejor. El objetivo es influir sobre las diferentes funciones y capacidades cuando están en proceso de maduración, más que cuando ya han madurado.
Un período sensible significa que el cuerpo está en condiciones favorables para ser estimulado, que es receptivo a ciertos estímulos del ambiente durante períodos muy breves y limitados. El organismo tiene sensibilidad hacia determinadas experiencias. Conociendo esto, podemos estimularlo en el momento y en la forma adecuada para producir aprendizajes más significativos y útiles para la formación.
Está claro que la estimulación de las diferentes capacidades condicionales y coordinativas no tiene la misma eficacia en todas las edades, ni responden por igual en todo el proceso evolutivo.
El fenómeno de maduración biológica tiene sus precocidades y retrasos, por tanto, no es necesario fijar rígidamente las fases sensibles y hay que interpretar que existen períodos favorables para el desarrollo de alguna capacidad motora. Hay períodos sensibles a errores o carencias, esto tiene que ver con la individualidad de las personas que marca cada proceso de desarrollo.
El debate sobre la localización temporal exacta de las fases sensibles no está cerrado. Con el avance de las ciencias conocemos más de los niños y los datos que se obtienen nos proporcionan una valiosa ayuda para optimizar el proceso de la estimulación. Estos datos nos ayudan a decidir sobre “qué hacer” y “cuándo actuar”.
La importancia de la estimulación correcta
Como adultos debemos conocer estos períodos sensibles y estimularlos correctam